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Terra
La Coctelera

No a la guerra... "Así de simple"

La guerra de Israel contra el Líbano es la más reciente escalada de la ofensiva imperialista, el bombardeo de Israel sobre el Líbano demuestra crudamente la brutalidad y el sufrimiento.

En tanto, más inocentes mueren a cada momento, en las Naciones Unidas la diplomacia internacional trata ifructuosamente de establecer una fuerza combina multinacional de paz y los Estados unidos e Israel están presionando por una fuerza multinacional, organizada por la OTAN o la Unión Europea, para continuar la guerra contra Hezbollah; esta fuerza de "paz" lejos de ser de paz sería una fuerza de ocupación, ¿pero que significa esto? que lejos de aproximarse la paz nos aproximaríamos a una inminente destrucción de culturas, al irrrespeto de costumbres y a la aniquilación de la vida.

Y nosotros? Nosotros nos oponemos a la guerra; nos oponemos a la barbarie y a la crueldad, y estamos plenamente convencidos de que le militarismo se convierte en un inminente enemigo de la humanidad.

Alza tu voz sobre la voz en nombre de todos los demás. Dile si a la Vida.

Si a la Vida

¿Cuántos hemos visto a través de los noticieros las barbaries que a diario cometen las fuerzas militares combinadas de los Estados Unidos e Inglaterra en contra de Irak?

Más recientemente ¿Cuántos hemos visto como las ordas militares de Israel destruyen todo a su paso en El Libano?

Será que nos hemos detenido a pensar en la trascendencia de tales acciones militares, ¿será que hemos visto el sufrimiento de todos esos niños, mujeres, ancianos y adultos no militantes que han sido especialmente las victimas mayoritarias de las acciones militares?

Si hacemos una retrospectiva, a escasos 25 ó 30 años, los enfrentamientos bélicos también estaban a la órden del día; a algunas guerras se clasifica como de liberación nacional y a otras de sometimiento y estaban presentes en Europa como en América, en Asia y en Africa. Guatemala no era ajena a todo ello, y también vivia una cruenta lucha interna.

Muchos paisanos se tuvieron que marchar, otros fueron masacrados mientras sus pueblos fueron arrazados, otros fueron torturados, algunos fueron secuestrados y asesinados y otros tantos desaparecidos. Esta triste historia patria nos dejó como resultado muerte, dolor, sufrimiento, y claro está, rencor y hasta odio.

Volviendo a nuestros días, yo pregunto ¿Cómo es posible que no nos demos cuenta que la respuesta a los problemas se encuentra en la paz y no en la guerra? ¿Será acaso que a alguno de nosotros le gustaría sentir en carne propia lo que hoy viven los Libaneses. ¿Será que deseamos vivir en la zozobra y el estado de tensión como el vivido en Colombia, en Irak, en Iran, en Libano, Timor Oriental, Irlanda del Norte, Grandes Lagos, Etiopía, Eritrea, etc...?

A mi parecer, cualquiera de estos conflictos es complejo, ya que en sus orígenes confluyen factores de carácter estratégico (social, económico, político y cultural) y se involucran múltiples actores de la comunidad, regionales e internacionales, etc.

Si no actuamos, si no ponemos freno a los desmanes de las autoridades que gobiernan los paises del mal llamado primero mundo, que no son más que huestes asesinas al servicio de una minoría que ve en la guerra su oportunidad de mayor acumulación de riqueza; si no exigimos que las autoridades de nuestros países de desarrollo restringido actúen con dignidad y enteresa y hagan valer el Derecho Humano a la Vida y a la Libre Determinación: yo no veo nada que me haga pensar que ésta realidad mundial cambie en un futuro cercano.

Es así que en nosotros recae la responsabilidad de preservar la cultura, los valores y la vida.

Alza tu voz, sobre la voz en nombre de todos los demás y dile Sí a la Vida